Hasta confirmar, la transacción es solo una propuesta en la mempool, y el RBF formaliza actualizar esa propuesta: la sustituta gasta las mismas monedas con mejor comisión, y los nodos descartan la versión vieja. La mayoría de las billeteras modernas lo expone como un botón de "acelerar".
El lado de quien recibe tiene la herramienta espejo — el CPFP — y los dos forman el kit nunca-quedes-atascado. Nota práctica: el RBF es la razón por la que un pago con cero confirmaciones nunca debe tratarse como definitivo.